
El Valladolid consiguió sacar un valioso punto del Sánchez Pizjuan tras aguantar estoicamente más de cincuenta minutos con un jugador menos por la expulsión de Borja. Manucho adelantó a los albivioletas en el minuto 33, pero apenas pasados cinco minutos Pérez Burrull se equivocó y expulsó al centrocampista gallego del Valladolid. Sí acertó el árbitro al pitar un innecesario penalti de Marcos a Jesús Navas en el descuento de la primera mitad, que supuso el empate a uno. En la segunda parte los blanquivioletas aguantaron las continuas acometidas del equipo hispalense y se llevaron un valioso punto de un estadio complicado.
Al igual que hiciera contra el Tenerife, y en vista de los buenos resultados que le dio la táctica, Mendilibar decidió volver a colocar juntos arriba a Manucho y a Diego Costa. Ya había avisado el brasileño que se encontraba más a gusto acompañado del angoleño arriba y parece que el técnico de Zaldibar no le pareció buena idea contrariar al delantero. Sorprendió, eso sí, la presencia de Borja, Álvaro Rubio y Pelé juntos en el once inicial.
El Sevilla salió a comerse a los pucelanos, avalado por la enorme presencia ofensiva con la que cuenta. Negredo y Luis Fabiano como delanteros, acompañados por las bandas con dos puñales como son Perotti y Jesús Navas. Los blanquivioletas aguantaron sin especiales problemas ante la falta de conexión de los "jugones" sevillanos, y poco a poco se fue haciendo con el control del partido. Mendilibar había planteado el partido mejor tácticamente que Manolo Jiménez, y a base de toque y presión, el Valladolid empezó a acercarse a la portería de Palop.
En una de esas, Diego Costa consiguió irse de su par por la izquierda y puso un gran centro que Manucho empujó de manera brillante al fondo de la red en el minuto 33, consiguiendo así su segundo tanto en la Liga española.
El Sevilla se encontraba en una situación inesperada, perdiendo contra un rival teóricamente inferior y que le estaba comiendo la tostada. Pero entonces apareció Pérez Burrull para echar una manita a los locales. Tras una jugada en la que Borja cometió falta, quizá merecedora de amarilla, al árbitro se le fue la mano y expulsó al gallego dejando a los pucelanos en inferioridad numérica. Por si fuera poco castigo para los de Mendilibar, cuando parecía que ya se iba a llegar al descanso, Marcos hizo un penalti tan bien pitado como innecesario que convirtió sin problemas Luis Fabiano.
Los hispalenses estaban jugando su peor partido en bastante tiempo, pero sin embargo se iban con un empate y un jugador más a los vestuarios, lo que favorecía que en el segundo round tuvieran todo de cara para doblegar al Valladolid.
La segunda mitad comenzó con un cambio importante. Manucho, autor del tanto vallisoletano, se quedó en los vestuarios dando entrada a Nauzet Alemán para cubrir el hueco que había dejado el expulsado Borja. Y también con el comienzo de la segunda mitad empezó el desesperado intento del Sevilla por adelantarse en el marcador. Jesús Navas y Perotti entraban por las bandas y ponían peligrosos centros, pero esta vez, al contrario que en partidos anteriores, la zaga blanquivioleta estuvo bastante acertada para achicar balones.
Si el Sevilla no terminó ganando fue por la falta de jugadores como Luis Fabiano o Koné, que fallaron un remate de cabeza cuando estaba solo y dos mano a mano contra Justo Villar, respectivamente. El equipo hispalense se veía negado de cara al gol, y el Valladolid, entregado a los contraataques como principal manera de crear peligro, podía marcar en cualquier momento. Nauzet se quedó solo en una ocasión ante Palop, pero su disparo salió desviado.
En los últimos minutos cualquiera podría haber ganado, pues un peligroso centro raso de Sergio Sánchez se paseó por delante de un mar de jugadores sevillanos y Pelé, en la última ocasión del partido, mandó el balón rozando la escuadra izquierda de Palop. Al final, empate a uno, que beneficia bastante más a los intereses de los de la capital del Pisuerga que a los andaluces, que pierden la estela de Barsa y Madrid en la lucha por el campeonato.
En cuanto al pucela, se marcha bastante más contento a Valladolid. Ya no sólo por el punto conseguido y porque en las dos próximas jornadas juegue en casa ante Málaga y Sporting , sino porque Mendilibar parece haber dado por fin con el sistema adecuado para el buen juego, con Manucho y Diego Costa arriba. Además, la defensa, en un partido tan complicado como es contra el Sevilla en su casa, parece haber templado los nervios. Veremos si se consolida esta mejora la próxima jornada ante el Málaga en Zorrilla. Pero por ahora, está claro que las sensaciones han mejorado.
Fuente de la foto: nortecastilla.es




